by Lisa Haney

martes

A UNOS VISITANTES OCCIDENTALES, un poema de SAADI YOUSEF

Nos preguntamos, por Dios, por qué habéis venido hasta nosotros; somos pobres
y bandoleros
y pescadores de un pez que no satisface nuestras necesidades diarias y polinizadores de palmeras, a veces.

Nuestras casas son
lana, 
o caña, 
o barro con techos de hoja de palmera, a veces.

Nuestra ropa
es una,
sin colores,
ni cortes ni formas, sin cinto... Incluso estamos desnudos, a veces.

Entonces,
por Dios, ¿por qué habéis venido hasta nosotros? ¿Os gustan, de verdad, las palmeras y el desierto? ¿Os gustan las casas de lana,

y nuestra ropa,
y el barro techado?

No nos queda,
a nosotros, los desollados, más que mostrar la blancura de los huesos.

No os damos, os rogamos...

Saadi Yousef, en ANTOLOGÍA MEDIO ORIENTE -16 Poetas- (Muestrario de Poesía; República Dominicana, 2008)

domingo

ARDER un poema de JORGE BOCCANERA

Cuando nos besamos trituramos un ángel.
Su última voluntad será nuestro deseo.
Tiempo habrá para escupir sus vidrios de colores,
su sombrero de plumas,
barajas manoseadas por tahúres y ahora
hay que hacerlo entrar,
ofrecerle licor (que él viene de morirse),
acercarle una silla (que lee en la oscuridad).
Dirá sus baratijas,
su forma de guiarnos al secreto de la vieja
estación.
Dirá que el vino está hecho de hojas secas,
que puede hacer un fuego con tu rostro y el mío.
(Ni un centavo de luz a su trabajo).
Cuando nos besamos desollamos un ángel,
un condenado a muerte que va a resucitar en
otras bocas.
No tengas lástima por él, sólo hay que hincar el
diente
y triturar al ángel.
Abrir tus piernas blancas y darle sepultura.


Jorge Boccanera.

miércoles

¿PARA QUÉ SIRVE UN POETA ESPAÑOL CONTEMPORÁNEO? de Rafael Calero Palma

ustedes me dirán
qué beneficios
nos ofrecen los poetas

Eladio Orta

Un poeta español contemporáneo puede ir al Informe Semanal o al Telediario para hablar, largo y tendido, sobre la muerte de otro poeta español contemporáneo.

Un poeta español contemporáneo puede apoyar en la campaña electoral al candidato a presidir el gobierno de España. Para ello hará uso de todos los recursos oratorios con los que ha sido bendecido, y aún más, si ello fuese necesario, con tal de que su candidato gane las elecciones.

Un poeta español contemporáneo puede publicar sus versos basura en columnas semanales, en revistas como Interviú o diarios como Público.

Un poeta español contemporáneo puede inyectarse en vena las obras completas de Federico García Lorca, sin exponerse a morir de sobredosis.

Un poeta español contemporáneo puede participar en congresos internacionales tanto con otros poetas españoles contemporáneos como de otra nacionalidades, tales como mexicanos, iraníes, jamaicanos, filipinos, marroquíes, etcétera, etcétera y comerse, allí, mutuamente, las pollas, hasta la extenuación.

Un poeta español contemporáneo puede escribir sesudos artículos en El País defendiendo el derecho inalienable de los obreros españoles contemporáneos a comprar en el Corte Inglés.

Un poeta español contemporáneo puede ser Ministro de Cultura de un gobierno socialdemócrata español contemporáneo y acabar recortando derechos sociales, como el que sale a pasear una mañana de domingo.

Un poeta español contemporáneo puede presentar un programa en la televisión, por ejemplo, en la televisión pública andaluza, porque en Andalucía a los poetas españoles contemporáneos se les trata como merecen.

Un poeta español contemporáneo puede escribir canciones protesta, siempre dentro de un orden, que está bien protestar pero sin pasarse.

Un poeta español contemporáneo puede, ya puestos, participar en la Vuelta Ciclista a España, aunque quede el último.

Un poeta español contemporáneo puede juntarse con otros poetas españoles contemporáneos y formar un jurado y una vez metidos en faena, ese jurado formado por un selecto grupo de poetas españoles contemporáneos puede otorgarle un premio a un amiguete, que para eso están los amiguetes.

Un poeta español contemporáneo puede ganar un premio literario de mucho prestigio convocado por una famosa marca de colonias, de refrescos, de quesos manchegos o de calamares en su tinta.

Un poeta español contemporáneo puede abonarse a las subvenciones de las administraciones culturales públicas y, de hecho, se abona.

Un poeta español contemporáneo puede firmar un manifiesto contra lo que sea, siempre y cuando su nombre figure en letras grandes y claras, y sea visible desde varios kilómetros a la redonda.

Un poeta español contemporáneo puede ser tertuliano de una emisora de radio e ir allí la tarde de los sábados y hablar bla, bla, bla sobre la guerra en Afganistán, la liga de fútbol, o el ku klux klan.

Un poeta español contemporáneo puede escribir sonetos (la modernidad está al alcance de los poetas españoles contemporáneos) sin que se los mande hacer Violante.

Un poeta español contemporáneo puede embolsarse cincuenta mil euros si, por obra y gracia del Ayuntamiento de Granada y de un jurado formado por sus correligionarios, gana el Premio Internacional de Poesía Federico García Lorca. Mientras tanto, ese mismo poeta español contemporáneo no dirá esta boca es mía porque en la ciudad de Granada ese mismo ayuntamiento cierre bibliotecas municipales.

Y es que, al fin y al cabo, un poeta español contemporáneo puede ser de gran utilidad para la sociedad española contemporánea.

Rafael Calero

en: http://mimargenizquierda.blogspot.com.es/

domingo

LOS BURÓCRATAS un poema de ROQUE DALTON

LOS BURÓCRATAS



Los burócratas nadan en un mar de aburrimiento tempestuoso.

Desde el horror de sus bostezos son los primeros asesinos de la ternura
terminan por enfermarse del hígado y mueren aferrados a los teléfonos
con los ojos amarillos fijos en el reloj.

Los burócratas tienen linda letra y se compran corbatas
sufren síncopes al comprobar que sus hijas se masturban
deben al sastre acaparan los bares
leen el Reader Digest y los poemas de amor de Neruda
asisten a la ópera italiana se persignan
firman los pliegos nítidos del anticomunismo
los hunde el adulterio se suicidan sin arrogancia
tienen fe en el deporte se avergüenzan
se avergüenzan a mares
de que su padre sea un carpintero.

ROQUE DALTON.

sábado

Un poema de JAIME SABINES

Amor mío, mi amor, amor hallado
de pronto en la ostra de la muerte.
Quiero comer contigo, estar, amar contigo,
quiero tocarte, verte.

Me lo digo, lo dicen en mi cuerpo
los hilos de mi sangre acostumbrada,
lo dice este dolor y mis zapatos
y mi boca y mi almohada.

Te quiero, amor, amor absurdamente,
tontamente, perdido, iluminado,
soñando rosas e inventando estrellas
y diciéndote adiós yendo a tu lado.

Te quiero desde el poste de la esquina,
desde la alfombra de ese cuarto a solas,
en las sábanas tibias de tu cuerpo
donde se duerme un agua de amapolas.

Cabellera del aire desvelado,
río de noche, platanar oscuro,
colmena ciega, amor desenterrado,
voy a seguir tus pasos hacia arriba,
de tus pies a tu muslo y tu costado.

Jaime Sabines

viernes

PRELUDIO, un poema de FORREST GANDER

Sobretodo estoy pensando en tu cuerpo
que ha corrido por mis dedos
como un ardiente río subterráneo

como un ardiente río subterráneo

para el que no hay hora, ni lenguaje,
ni tregua para este brillo fundido, ni música alguna

para la que no haya hora ni lenguaje

acaso una teoría y práctica del ir
vaciándose uno mismo por la boca-luz 

acaso una teoría y práctica del ir

pequeñas aves que disparan
a un cuervo invulnerable, quiero que me tomes

por el ángel del mundo que se sustrae

pequeñas aves que disparan
el origen del mundo cercado por andamiajes

hilados en una tela, un negativo,

el ángel del mundo que se sustrae
sus alas ardientes en el féretro del delta
  
sus alas ardientes en el féretro del delta 

quiero que me tomes por el cuervo invulnerable 
hilado en una tela, un negativo,

o el vello de tu pubis quebrándose en una trenza

que ha corrido por mis dedos 
el origen del mundo cercado por andamiajes

se vacía de la boca-luz

sobretodo estoy pensando en tu cuerpo
o en el vello de tu pubis quebrándose en una trenza

no hay treguas para este brillo fundido, ni música posible.


Forrest Gander 

UN POEMA DE ERICA JONG

La mejor esclava
no necesita que le peguen.
Se pega a sí misma.
Y no con un látigo de cuero,
ni con un palo o con ramas,
ni con un mazo
o una porra, sino con el delicado látigo
de su propia lengua
y los sutiles golpes
de su mente.
¿Quién puede odiar su mitad tanto
como ella se odia a si misma?
¿Y quién puede igualar la finura
de su propio maltrato?
Para esto se requieren
años de entrenamiento.
Veinte años
de sutil autoindulgencia,
de perdonarse a una misma;
hasta la sometida
se considera una reina
y sin embargo mendiga,
las dos cosas al tiempo.
Debe dudar de sí misma
en todo excepto el amor.
Debe elegir apasionada
y malamente.
Debe sentirse como un perro perdido
sin su amo.
Debe referir todas las cuestiones morales
a su espejo.
Debe enamorarse de un cosaco
o un poeta.
Nunca debe salir de casa
a menos que lleve una capa de pintura.
Debe llevar zapatos estrechos
para que recuerde su esclavitud.
Nunca debe olvidar
que está enraizada al suelo.
Aunque aprenda deprisa
y sea supuestamente lista,
su duda natural con respecto a sí misma
la hace tan débil
que cuenta brillantemente
con una docena de talentos
y así embellece
pero no cambia
nuestra vida.
Si es artista
y se acerca a lo genial,
el propio hecho de su don
le produciría tal dolor
que se llevaría su propia vida
antes que lo mejor de nosotras.
Y después de que muera, lloraremos
y la haremos santa.

Erica Jong

martes

Yo no sé casi nada, un poema de Sara Royo

Yo no sé casi nada.
me ahondo, me encuentro con paredes
que nunca me estorbaron.
Lo que sabía antes apenas ya me vale.
Se rebela la vida. La fuerza se rebela.
Con un rigor de espuma
exacta e incontable
yo me esparzo lo mismo
sobre algún rompeolas.
Ahora andamos en eso:
en saber casi nada.


Sara Royo

ESCRIBIR COMO SE HACE EL AMOR, un poema de CARMEN SAAVEDRA.


Tengo que escribir
para seguir siendo bella.

Me encanta resplandecer,
estar viva, amar y ser amada.
Escribir para mí misma.
Darle de beber a mi alma
de su propia miel,
acariciarme para saber
quién soy cada vez que me reflejo
en estas líneas.

Estirarme como gata
y hacer epístolas,
como se hace el amor.
Llenarme de todos,
y llenar a todos de mí.

Imaginar que algo bueno
ha de pasar.

Por lo menos saber
que esto tiene sentido:
podemos amar, escribir
y tocar, de vez en cuando,
nuestras manos.

lunes

EN CAMPO ABIERTO LAS ESTRELLAS NUNCA QUIEREN GUARDARTE LOS SECRETOS, un poema de Sonia Fides


En tus cartas decías que lo más difícil
era sostener la sombra de tantos cadáveres
atascando las trincheras,
aspirar el olor a muerto de los cuerpos enemigos
que sin saber por qué te hacían pensar en tu casa
y convertían a tu madre
en un monstruo de dos cabezas,
en una hembra bicéfala
obligada a odiar y admirar
a su hijo más pequeño.
Me contabas también que habías perdido el pulso,
que no tardaste en darte cuenta que enterrar a tantos hombres,
aunque fueran culpables,
acaba siempre por pudrirte y deformarte los dedos.
No olvidaste tampoco hablar de la vergüenza
que arrancaba de dentro de tus ojos cualquier territorio sólido.
No fue sencillo llorar,
por eso lo hacías de noche
con el brazo derecho presionando tu cabeza.
¡qué lástima!, abuelo, que no supieras que en campo abierto
las estrellas nunca quieren guardarte los secretos
que ellas están ahí para recordarte que la vida es la misma
aunque todo esté oscuro.

Sonia Fides

jueves

Un poema inédito de EVA R. PICAZO

una mano sostiene un cigarro,
lo observas con la certeza
de que al final acabará contigo
pero lo hace lentamente,

y en silencio,

las distancias acaban rápido,
siempre hay un día
para sentirse ausente,
algún momento en tu locura
en el que deseas acercarlo todo,
destrozar las carreteras, sostener,
si fuera posible, las líneas blancas
con las dos manos, y tirar,
tirar hasta levantar los campos,
tirar y derribar las casas,
tirar hacia ti,

remando





Eva R. Picazo

sábado

Todo era amor, un poema de Oliverio Girondo


¡Todo era amor... amor!
No había nada más que amor.
En todas partes se encontraba amor.
No se podía hablar más que de amor.
Amor pasado por agua, a la vainilla,
amor al portador, amor a plazos.
Amor analizable, analizado.
Amor ultramarino.
Amor ecuestre.
Amor de cartón piedra, amor con leche...
lleno de prevenciones, de preventivos;
lleno de cortocircuitos, de cortapisas.
Amor con una gran M, con una M mayúscula,
chorreado de merengue,
cubierto de flores blancas...
Amor espermatozoico, esperantista.
Amor desinfectado, amor untuoso...
Amor con sus accesorios, con sus repuestos;
con sus faltas de puntualidad, de ortografía;
con sus interrupciones cardíacas y telefónicas.
Amor que incendia el corazón de los orangutanes,
de los bomberos.
Amor que exalta el canto de las ranas bajo las ramas,
que arranca los botones de los botines,
que se alimenta de encelo y de ensalada.
Amor impostergable y amor impuesto.
Amor incandescente y amor incauto.
Amor indeformable. Amor desnudo.
Amor amor que es, simplemente, amor.
Amor y amor... ¡y nada más que amor!

martes

QUE NADIE QUEDE SIN NOMBRAR, un poema de FELIPE ZAPICO


Que nadie quede sin nombrar




Todos tenemos un nombre

el que nos

ponen nuestros

padres

un nombre por el que nos llaman

un nombre por el que atendemos

los hermanos africanos

dejan su nombre

junto a sus padres

sus hermanos

sus amigos

sus amores

dejan su nombre

y

ya no lo recuperarán

ni siquiera

con la muerte

verde y de charol

en la playa de Tarajal

sólo


que algunos se

llamaban

Larios,

Blasie.

Armand

o

Yves

que con esa extraña sensación

entre desesperados

e

ilusionados

querían una vida.

Les hemos regalado

una muerte

la más indigna

de las muertes

la muerte

de los inocentes

mientras

muchos

miran

para otro lado

se ponen de lado

algunos incluso
con desprecio.



Felipe Zapico

lunes

Quiero hacer contigo todo lo que la poesía aún no ha escrito. Poema de ELVIRA SASTRE

Cualquiera diría al verte
que los catastrofistas fallaron:
no era el fin del mundo lo que venía,
eras tú.
Te veo venir por el pasillo
como quien camina dos centímetros por encima del aire
pensando que nadie le ve.
Entras en mi casa
-en mi vida-
con las cartas y el ombligo boca arriba,
con los brazos abiertos
como si esta noche
me ofrecieras barra libre de poesía en tu pecho,
con las manos tan llenas de tanto
que me haces sentir que es el mundo el que me toca
y no la chica más guapa del barrio.
Te sientas
y lo primero que haces es avisarme:
No llevo ropa interior
pero a mi piel le viste una armadura.
Te miro
y te contesto:
Me gustan tanto los hoy
como miedo me dan los mañana.
Y yo sonrío
y te beso la espalda
y te empaño los párpados
y tu escudo termina donde terminan las protecciones:
arrugado en el cubo de la basura.
Y tú sonríes
y descubres el hormigueo de mi espalda
y me dices que una vida sin valentía
es un infinito camino de vuelta,
y mi miedo se quita las bragas
y se lanza a bailar con todos los semáforos en rojo.
Beso
uno a uno
todos los segundos que te quedas en mi cama
para tener al reloj de nuestra parte;
hacemos de las despedidas
media vuelta al mundo
para que aunque tardemos
queramos volver;
entras y sales siendo cualquiera
pero por dentro eres la única;
te gusta mi libertad
y a mí me gusta sentirme libre a tu lado;
me gusta tu verdad
y a ti te gusta volverte cierta a mi lado.
Tienes el pelo más bonito del mundo
para colgarme de él hasta el invierno que viene;
gastas unos ojos que hablan mejor que tu boca
y una boca que me mira mejor que tus ojos;
guardas un despertar que alumbra las paredes
antes que la propia luz del sol;
posees una risa capaz de rescatar al país
y la mirada de los que saben soñar con los ojos abiertos.
Y de repente pasa,
sin esperarlo ha pasado.
No te has ido y ya te echo de menos,
te acabo de besar
y mi saliva se multiplica queriendo más,
cruzas la puerta
y ya me relamo los dedos para guardarte,
paseo por Madrid
y te quiero conmigo en cada esquina.
Si la palabra es acción
entonces ven a contarme el amor,
que quiero hacer contigo
todo lo que la poesía aún no ha escrito.


Elvira Sastre

FIESTA, un poema de VICENT CAMPS

La parte antigua del pueblo
cada septiembre
huele a cera 

alguna gente
pregona 
su devoción 
colgando 
en los balcones 
sábanas 
con imágenes 
de la virgen 

otros 
salen del pueblo 
esos días 

o simplemente 
consumen 
las fiestas 
montadas 
para ellos 
desde el ayuntamiento 

a mi me gusta 
en esas fechas 
entrar 
en la calle de san Joaquín 

y ver 
allá al fondo 
tendidas 
en el balcón 

las camisetas 
de esport 
de mi padre 
oreándose 
al viento 

esa 
y no otra 
es 
mi mejor 
fiesta.



Vicent Camps