by Lisa Haney

jueves

UÑAS, un poema de Jordi Doce

He mirado mis uñas, largamente mordidas,        
la piel seca, la hostigada cutícula                                    
con sus breves heridas renovables,
el concierto humillante de su orfandad.

Son mi viejo enemigo siempre a raya,
mi cita inapetente con el hambre
y ese poco de cuerpo que me cobro
a cambio de una paz sólo fingida.

Apenas si me atrevo a asolearlas.
Toda su vida la han pasado
al cabo de unos dedos desdeñosos,
que agradecen la paz de los bolsillos.

Me dicen lo de siempre, avergonzadas,
avergonzado yo de su ruina,
absorto en el reproche que me lanzan
cada vez que estas manos tocan mundo.

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