by Lisa Haney

lunes

NADA QUE OBJETAR

qué queda por objetar

le dije: 
te estás poniendo gordo y no es azar.
Fulmina para siempre ese castillo
de mujeres sin ton ni son coordinadas
entre poemas y mundos y células,
te estás poniendo gordo, hermano
te estás poniendo muy gordo
acaba con esas acrobacias de amigas
de las que te enamoras así: alto del mástil
abandona
gordito mío
corre a salvar tu vida
corre a salvar tu vida
corre a salvar tu vida
esconde la barriga
destruye para siempre esa nieve de mujeres
absurdas chupa sangres vestidas de Primark
destruye ese lugar irritabilidad en tu cabeza
y
empieza a ver la verdad que se esconde
en ti
tu destino
tu ventaja
gordito mío, anímate a liberar
todas las mariposas, haz una avalancha
de aleteos, cangrejito saltamontes mío 
fábrica de tristes visiones,
velo
fuera
grita mi amor grita grita
y sé un perfumado canto a la sordera,
espanta tus demonios
de mujeres, amigas, hembras diez.

Erick Raful

sábado

PRIVATIZAR un poema de MARTA NAVARRO GARCÍA

Cuando empezaron a cerrar centros de salud por la tarde
no protesté,
porque tenía las mañanas libres.
Cuando aprobaron
las Nuevas Formas de Gestión en Sanidad,
no me preocupó,
porque soy moderno y me gustan las novedades.
Cuando negaron la asistencia sanitaria a los inmigrantes,
no protesté,
porque yo soy de aquí.
Cuando decidieron concertar camas
en la sanidad privada,
no protesté,
porque tengo una salud de hierro.
Cuando suprimieron los servicios de ferrocarril convencional,
no protesté,
porque no vivo en un pueblo aislado.
Cuando quitaron las becas en los comedores escolares
de la escuela pública,
no protesté,
porque no tengo hijos.
Cuando adjudicaron hospitales
hasta treinta años prorrogables
a empresas inmobiliarias, bancos y fondos de inversión,
cuando metieron mi salud en su burbuja,
quise protestar,
pero para entonces
habían privatizado las protestas.
Ahora busco a alguien que me ayude
a defenderme de los privatizadores,
pero ya no queda nadie sano.
He aprendido bien la lección:
Hay que romperle los dientes al sistema
antes de que nos venda sus muelas de oro,
antes de que las alimañas nos arrastren
a su cueva de sobres y crucifijos,
antes, mucho antes de que conviertan
en hemorragia nuestros derechos .


Marta Navarro 
(Vietnam bajo la cama - Edt Amargord )

lunes

EL DESPUÉS, un poema de Sara Zapata

EL DESPUÉS

El problema no es confundirse
ni apostarlo todo al número equivocado,
pues eso es estar vivo.
No es tampoco abrir una puerta y encontrarla tapiada,
ni creer en el mañana cuando ni siquiera hay ahora.
El problema es perder la esperanza,
volver más viejo del camino,
la tristeza convertida en piel,
el fracaso para desayunar,
la decepción dándote los buenos días,
las preguntas colgando de las perchas.
El problema es que la vida te cambie demasiado.
El problema, el gran problema,
es volver a empezar siendo el que se era.

Sara Zapata

miércoles

Un poema de BEGOÑA ABAD

Este empeño mío
de nacer cada mañana,
me costará caro.
El mundo no soporta,
así como así,
que alguien se resista
a unirse a los adultos,
a los que saben más,
a los que dirigen mejor,
a los que “crecen”,
a los que medran,
a los que pueden.
No soporta
a alguien que se resista
a esa especie de muerte
que ellos llaman vida.



Begoña Abad

lunes

ALBADA, un poema de Philip Larkin


Trabajo todo el día, y por la noche bebo.
Despertado a las cuatro, miro la calma oscura.
Tendrán luz las cortinas, despacio, en sus extremos. 
Miro mientras lo que hay ahí sin duda:
la muerte infatigable, hoy un día más cerca,
que no deja pensar más que de qué manera
y dónde y cuándo moriré yo mismo.
Árido interrogante: pero el miedo
a morirse, a estar muerto,
aterroriza y siempre está encendido.
Más luz. La mente en blanco. No por remordimiento
-el bien que no ha hecho uno, el amor que no ha dado,
tiempo arrancado intacto-, ni depresión ante esto
de que una sola vida tarde tanto
en rehuir sus comienzos erróneos, si es que puede;
sino por el vacío total y para siempre,
la segura extinción hacia la que viajamos
a perdernos del todo. A no estar más aquí,
a no estar en ninguna parte y
pronto. ¿Hay algo peor y más exacto?
Es un modo especial de tener uno pánico
que no hay trucos que quiten. La religión lo quiso,
brocado musical y apolillado
creado para hacer como que no morimos,
o ese rollo engañoso de que Un ser racional
cómo puede temer lo que no sentirá,
cuando el miedo -no ver, no oir- es ése,
sin tacto, gusto, olfato, nada con que pensar,
nada que amar o con que conectar,
la anestesia total de la que nadie vuelve.
Y así está en el umbral de la visión,
vaho borroso y breve, un frío siempre ahí,
que frena cada impulso hasta la indecisión.
Tantas cosas es raro que ocurran: ésta sí.
Y su conciencia nos encorajina
igual que algo que quema, si nos pilla
sin nadie o sin alcohol. Inútil ser valiente,
es decir, no asustar a otros. La bravura
no libra a nadie de la sepultura.
En la muerte da igual quejica o resistente.
Poco a poco hay más luz y el cuarto se percibe.
Simple como un ropero esto que sí se sabe,
que siempre hemos sabido, que no puede rehuirse
ni aceptarse. Tendrá que irse una parte.
Los teléfonos, prontos a sonar, laten mientras
en despachos cerrados; toda la indiferencia
amanece del mundo alquilado y complejo.
Blanco como la arcilla está el cielo, nublado.
Habrá que ir al trabajo.
Van de una casa a otra carteros como médicos.
Philip Larkin

viernes

Un poema de Manuela We​ - Daños Colaterales.


Me pregunto cuánto tiempo 
te quedarías y cuántos 
sueños podría costarme,
que me robaras
(entre alegrías, miedos y penas)
alguna de las sonrisas 
que hoy pinto sin motivo.

Los minutos y las horas 
que llevaría borrarte 
en caso de gustarnos 
esto de liarnos a besos, 
mordiscos o arañazos.

Me pregunto y nada más.
Hace tiempo lo sospecho.

Donde estaba el corazón
tengo una calculadora.


Manuela We 

Abbas Kiarostami, del hermoso libro El viento y la hoja

Cuando en mi bolsillo no tengo nada
tengo poemas
cuando en la nevera no tengo nada
tengo poemas
cuando en el corazón no tengo nada
nada tengo


Abbas Kiarostami

sábado

POETAS, un poema de Emma Cabal Sánchez

POETAS
Cuando yo era joven,
los poetas eran seres superiores
y los adoraba 
como a dioses.
Recuerdo que asistía
a conferencias y recitales,
siempre desde la última fila,
y jamás me atreví
a acercarme a ninguno
ni a pedirle que me firmase
un libro.
En una ocasión
alguien se empeñó
en presentarme a Benedetti
tras una charla.
Él cogió mi mano
(no la estrechó,
la cogió entre las suyas)
y dijo
“qué nombre tan lindo tenés”.
Creo que fue la primera vez
que me enamoré.
Ahora…
Resulta que muchos de ellos
son más jóvenes que yo,
y aunque no lo sean:
son inseguros,
fanfarrones,
cascarrabias,
mentirosos,
débiles,
tienen mujer e hijos
o novios
o prejuicios.
Tienen madre,
una casa en el pueblo,
beben,
se tiran pedos…
Sospecho,
incluso,
que alguno
es de derechas.
Son humanos.
Todavía
los adoro.

Emma Cabal Sánchez.

lunes

CRISTO SE BAJÓ, un poema de Lawrence Ferlinghetti

Cristo se bajó 
de Su Árbol desnudo 

este año 

y huyó a donde 

no hubieran árboles de navidad arrancados 

Cristo se bajó 

De su árbol desnudo 

Y huyó a donde 

No hubiera árboles de navidad dorados 
ni árboles de Navidad plateados 
ni árboles de Navidad de papel de estaño 
ni árboles de Navidad de plástico rosado 
ni árboles de Navidad de oro 
ni árboles de Navidad negros 
ni árboles de Navidad celestes 
adornados con velitas eléctricas de lata 
y tíos pesados y creídos 


Cristo se bajó 

de su Árbol desnudo 

este año 

y huyó a donde 
ningún intrépido vendedor ambulante de Biblias 
recorriera el países 
en un cadillac de dos tonos 
y donde ningún nacimiento de Sears Roebuck 
completo con niño de plástico y pesebre 
llegara por correo certificado 
el niño con entrega inmediata 
y donde los Magos de televisión 
no cantaran alabanzas al Whisky Lord Calvert 


Cristo se bajó 

de su árbol desnudo 

este año 

y huyó a donde 
ningún gordo desconocido y bonachón 
vestido de franela roja 
con barba de mentira 
caminara haciéndose pasar 
por una especie de santo del Polo Norte 
a través del desierto de Belen Pennsylvania 
en un trineo Volkswagen 
arrastrando por renos retozones de Adirondack 
con nombres alemanes 
y cargado de sacos de Humildes Regalos 
de Sacks de la Quinta Avenida 
para el Niño Dios que cada uno se imagina 


Cristo se bajó 

de su árbol desnudo 

este año 

y huyó a donde 
los cantadores de villancicos de Bing Crosby 
no lloriquearan que la Nochebuena es fría 
y los ángeles del radio City 
no patinaran sin alas 
en un país de las maravillas todo nevado 
entrando a un cielo de alegres cascabeles 
diariamente a los 8:30 
con matinés de la Misa del Gallo 


Cristo se bajó 

de su árbol desnudo 

este año 

y se fue a refugiar silenciosamente en 
el vientre de una anónima María otra vez 
donde en la noche oscura 
del alma anónima de cada uno 
el espera otra vez 
una inimaginable 
e imposible 
inmaculada Reconcepción 
la más loca 
de las Segundas Venidas. "



Lawrewnce Ferlinghetti

martes

AVISO PARA NAVEGANTES un poema de Juan Carlos Mestre


No metas la lengua en los termiteros
No duermas de espaldas a una luciérnaga
Deja de propina un billete de lotería a las nubes sin dueño
Cuenta tu truco a las manzanas mordidas que abandonaste en prisión
Desata los nudos de las horcas y de los árboles
Ciérrale el paso a los enterradores
Saluda a los caballos y a las lluvias lavanderas de helechos
No recuerdes los mármoles albinos ni el terciopelo blanco
Las equivocaciones jamás se equivocan
Huye del aliento de los pantanos y de los fotógrafos con gafas de goma
Quítale el jersey de rombos a los fuegos artificiales
Desnúdate si ya has jugado demasiado tiempo a estar vestida
Belleza, cabeza de chorlito, mantén tu promesa.

Juan Carlos Mestre

viernes

Un Poema de Cecilia Pavón


el amor para mí es esto, por ahí me equivoco: yo me transformé en vos y vos te transformaste en mi y yo me transformé en vos y vos te transformaste en mí, y al final éramos diferentes y éramos iguales y nos dijimos chau with a smile y nos dijimos hola with a smile y nos dijimos chau with smile y hola with a smile, sea donde sea que caiga la rueda de los colores en el hola en el chau en mí en vos.


Cecilia Pavón

LAS REGLAS DE LA POESÍA CONTEMPORÁNEA, un poema de Cecilia Pavón


Las reglas de la poesía contemporánea
Me parecen objetivas e impiadosas
Algo que sólo unos pocos pueden dominar
Y yo no estoy entre ellos
Además, las madres somos arrojadas constantemente
A preguntarnos por el sustento
El sustento se consigue en el mundo
A través de la batalla, la dureza y la ambición
Y nuestros hijos son blandos
Son una cueva de carne blanda donde
Las reglas del mundo no tienen sentido ni fin.

Cecilia Pavón (Mendoza, Argentina, 1973)

jueves

UN POEMA DE ALBERTO SZPUNBERG

Me matarán se llevarán algunos de mis pedazos más enloquecidos
estudiarán mis ojos cómo ven así de abiertos a la noche 
mis manos cómo pudieron mis manos morir saludando tanto 
mis pies cómo no huyeron con el tiempo de sobra que tenían 
y volverán por mí por más pedazos por más y más destrozos 
mi corazón entraba en un puño mi cabeza entre todos los hombres
era un buen muchacho le dirán a un montoncito de mis partes 
pero ellos qué cómo cuándo, nunca sabrán, creo que nunca.
Alberto Szpungberg

NOSOTRAS, un poema de GABRIELA DELGADO

NOSOTRAS
Las Hembras ponemos la palabra y el cuerpo,
el coraje, la paciencia, la caricia, el pan, las manos
y no hacemos del amor un juego.
Nos reconstruimos cada día, aun desde las ruinas.
Desangradas, cicatrizamos en jazmines.
Las Hembras sabemos de cobardes retiradas.
Las hemos visto muchas veces en miradas esquivas,
en silencios agazapados, en estocadas gratuitas.
Las Hembras caminamos de frente, embestimos la vida.
A veces, la magia hecha esquirla nos hiere de muerte.
Es allí donde todo lo que sentimos
no vuelve a traspasar la piel ni la frontera.
(No siempre creer vale la pena.)
Las Hembras ponemos la palabra y el corazón,
aunque no se vea.
Y sin explicarnos por qué, o por dónde,
siempre llegamos.
Siempre.


Gabriela Delgado

¿ASÍ QUE QUIERES SER ESCRITOR? un poema de Charles Bukowski

¿ASÍ QUE QUIERES SER ESCRITOR?
Charles Bukowski
Si no te sale ardiendo de dentro,
a pesar de todo,
no lo hagas.
A no ser que salga espontáneamente de tu corazón
y de tu mente y de tu boca
y de tus tripas,
no lo hagas.
Si tienes que sentarte durante horas
con la mirada fija en la pantalla del ordenador
o clavado en tu máquina de escribir
buscando las palabras,
no lo hagas.
Si lo haces por dinero o fama,
no lo hagas.
Si lo haces porque quieres mujeres en tu cama,
no lo hagas.
Si tienes que sentarte
y reescribirlo una y otra vez,
no lo hagas.
Si te cansa sólo pensar en hacerlo,
no lo hagas.
Si estás intentando escribir
como cualquier otro, olvídalo.
Si tienes que esperar a que salga rugiendo de ti,
espera pacientemente.
Si nunca sale rugiendo de ti, haz otra cosa.
Si primero tienes que leérselo a tu esposa
o a tu novia o a tu novio
o a tus padres o a cualquiera,
no estás preparado.
No seas como tantos escritores,
no seas como tantos miles de
personas que se llaman a sí mismos escritores,
no seas soso y aburrido y pretencioso,
no te consumas en tu amor propio.
Las bibliotecas del mundo
bostezan hasta dormirse
con esa gente.
No seas uno de ellos.
No lo hagas.
A no ser que salga de tu alma
como un cohete,
a no ser que quedarte quieto
pudiera llevarte a la locura,
al suicidio o al asesinato,
no lo hagas.
A no ser que el sol dentro de ti
esté quemando tus tripas, no lo hagas.
Cuando sea verdaderamente el momento,
y si has sido elegido,
sucederá por sí solo y
seguirá sucediendo hasta que mueras
o hasta que muera en ti.
No hay otro camino.
Y nunca lo hubo.

miércoles

UN POEMA.... de Iván Rafael

Un poema no sirve para nada.
Un poema no romperá la luna del escaparate.
Un poema no será la piedra que vuela por el aire.
Un poema no abrirá los dedos ni alzará el brazo.
Un poema no se agachará a por un adoquín de la calzada.
Un poema no cambiará el mundo.
Y sin embargo,
un poema se agachará a por un adoquín de la calzada.
Y sin embargo, un poema alzará el brazo
y abrirá los dedos
y volará por el aire como una piedra
y romperá la luna del escaparate
y te cambiará a ti
y a mí
que somos los que no servimos para nada,
ni siquiera
para cambiar el mundo.


Iván Rafael

domingo

MANDAMIENTOS DE LA LEY DE MI AMOR, un poema de IDOIA ARBILLAGA

1. Suplicar a los dioses noches baudelerianas.
2. Brindarles doble sed a los besos negados.
3. Cada noche colgar tacones en la luna.
4. Flotar tu cuerpo-balsa si la tormenta arrecia.
5. Colapsar en verano con estambres mis grutas.
6. Escuchar tu mirada y oler tu voz a oscuras.
7. Destruir las paredes, los muros y las tapias.
8. Avanzar compartida, exhausta hasta la muerte.
9. Dar esponjas de mar ebrias de sal al tiempo.
10. Vencer los ciervos húmedos del miedo con amor.
11. Alzar pájaros ciegos desnudos de naufragios.
12. Saber que como el agua...la pasión se diluye.

Idoia Arbillaga 
(Los Márgenes del Agua . Edt. Tigres de Papel - 2014)

-En este libro Idoia es pura agua de sal en gota oceánica, su poesía destila quiebros de soga, puntadas de hilo de un alma en soledad deseada, la búsqueda de amor en pequeños algodones, el recuento del mismo amor en los encuentros de la memoria de ballena y el recuerdo inagotable de la vivencia en carne y sangre familiar, amistosa; ella en los márgenes decide y aparta los musgos y respira en los postigos.
La poeta nada como un pez caliente en aguas árticas, la poesía de Idoia se ha ido cocinando en hornos de vieja leña, de buenos árboles vivos en la fotografía poética de este país.
Se nota.
Un libro limpio con el vello visible para su hallazgo.

Javier Gm

lunes

DESPUÉS DE CADA GUERRA, un poema de Wislawa Szymborska

Después de cada guerra
alguien tiene que limpiar.
No se van a ordenar solas las cosas,
digo yo.
Alguien debe echar los escombros
a la cuneta
para que puedan pasar
los carros llenos de cadáveres.
Alguien debe meterse
entre el barro, las cenizas,
los muelles de los sofás,
las astillas de cristal
y los trapos sangrientos.
Alguien tiene que arrastrar una viga
para apuntalar un muro,
alguien ha de poner un vidrio en la ventana
y la puerta en sus goznes.
Eso tiene poco de fotogénico
y requiere años.
Todas las cámaras se han ido ya
a otra guerra.
A reconstruir puentes
y estaciones de nuevo.
Las mangas quedarán hechas jirones
de tanto arremangarse.
Alguien con la escoba en las manos
recordará todavía cómo fue.
Alguien escuchará
asintiendo con la cabeza en su sitio.
Pero a su alrededor
empezará a haber algunos
a quienes les aburra.
Todavía habrá quien a veces
encuentre entre hierbajos
argumentos mordidos por la herrumbre,
y los lleve al montón de la basura.
Aquellos que sabían
de qué iba aquí la cosa
tendrán que dejar su lugar
a los que saben poco.
Y menos que poco.
E incluso prácticamente nada.
En la hierba que cubra
causas y consecuencias
seguro que habrá alguien tumbado,
con una espiga entre los dientes,
mirando las nubes.

Wislawa Szymborska

domingo

PALABRAS, un poema de ANNE SEXTON


Palabras
Ten cuidado con las palabras,
incluso con aquellas milagrosas.
Para las milagrosas hacemos lo mejor posible,
a veces se enjambran como insectos
y dejan no una picadura sino un beso.
Pueden ser tan buenas como los dedos.
Pueden ser tan confiables como la roca
sobre la que apoyas tu trasero.
Pero también pueden ser tanto margaritas como moratones.
-
Aún así, estoy enamorada de las palabras.
Son palomas que caen del techo.
Son seis naranjas sagradas posadas en mi regazo.
Son los árboles, las piernas del verano,
y el sol, su apasionado rostro.
-
Aún así, me fallan a menudo.
Tengo tanto de lo que quiero decir,
tantas historias, imágenes, proverbios, etc.
Pero las palabras no son lo suficientemente buenas,
las equivocadas me besan.
A veces vuelo como un águila,
pero con las alas de un gorrión.
-
Pero intento tener cuidado
y de ser suave con ellas.
Las palabras y los huevos deben ser tratados con cuidado.
Una vez rotos,
son cosas imposibles de reparar.



Anne Sexton

sábado

Un poema de DIEGO MATTARUCCO

Me gustas. Sí, me gustas.
Y no sólo porque me gusta tu figura
te figuro en mis horas;
me gustas porque me gustan tus gestos
y lo que en mí gestas,
y me gustas aunque yo te sea indigesto
o te quede angosto.

viernes

A ELLOS, un poema de APE ROTOMA

A ellos

Me gustan los camellos silenciosos y cautos,
los que no se apresuran, los que cumplen los ritos,
los que te reconocen pero sin aspavientos
ni sonrisas forzadas ni familiaridades,
que no se hacen los duros ni los necesitados,
que no esperan de ti complicidad ni nada
que no sea el precio exacto, el actual del mercado,
y que hablan del producto lo justo, nunca menos,
y te dicen a veces: lo que hoy tengo es muy malo.
En resumidas cuentas, en esto como en todo,
dadme un profesional.


Ape Rotoma
("Mensajes de texto y otros mensajes", 2014)

Un poema de OLGA SAIN

Hoy quiero decirle a mi seriedad
que se vuelva despistada,
que deje que me esconda
de su diligente mirada.
Quiero explorar la aventura ,
el vértigo de mi descuido,
hacer esas travesuras
que reprimí hace tiempo;
buscar guiños en el aire,
carcajadas en las aceras,
dar vueltas con los ojos cerrados,
rodar en la pradera, subir a la baranda
Y otra vez livianamente atada
a una cometa muy grande
que me haga flotar.
Y patear los charcos
con asombro en las pupilas
y gritos en la garganta.
Las horquillas de mi pelo
las voy dejando
dentro de las cerraduras
para que nadie interrumpa
mi libertad tan ansiada de
más allá de las montañas
de las nubes
del cielo
del universo.
Que es mío.

Olga Sain

PAN DE LA CASA, un poema de JUAN CAMPAL

PAN EN LA CASA
A nadie debería faltarle
! jamás ! :
pan en la casa.
[ ...... ]
Y entonces, abrir los ojos
y mirar su textura,
y admirar el milagro,
y llevarlo a la boca,
y besarlo,
y sentirlo en la lengua,
y con ella apretarlo,
y dejarse invadir
de su sabor antiguo y sabio,
y entonces quizás...
[ ...... ]

Juan Campal

jueves

HAY GENTE QUE NOS HACE EL AMOR POR DETRÁS, un poema de BELÉN REYES

HAY GENTE QUE NOS HACE EL AMOR POR DETRÁS
Que no da la cara.
No quieren pagar impuestos
-no declaran-
Sólo invierten en su ego.
Y de vez en cuando llaman,
(limpian el polvo que echaron)
-¿Qué tal estás, cómo andas?
.
Si te intuyen un temblor,
Un te quiero, una mirada,
Rápidamente se escapan.
Hay gente que hace el amor
Con la pared de su casa.
.
Belén Reyes 

DOS POEMAS DE CARMEN MAROTO CORONADO

1

Sobrecogerme

entre tus dedos,
reducirme
en el forcejeo 
lícito
de la guerra
declarada
en nuestra cama.

Asomarme a tu alma
a través
de mi cuerpo,
someterte
al interrogatorio
de gemidos,
paralizar
el estremecimiento,

-detenerte-

obligarte a tirar
las armas
y así, entregado,

hacerte testigo
de mi placer.


* * * * *

2

Hay amores
que se conjugan,
que se apoderan
que crujen las entrañas
que nos disuelven
que resucitan
que rompen la noche
que nos provocan fiebre,
que nos vierten
a la locura.

Y es justo
que yo les escriba.

Aunque duelan.



Carmen Maroto

martes

A UNOS VISITANTES OCCIDENTALES, un poema de SAADI YOUSEF

Nos preguntamos, por Dios, por qué habéis venido hasta nosotros; somos pobres
y bandoleros
y pescadores de un pez que no satisface nuestras necesidades diarias y polinizadores de palmeras, a veces.

Nuestras casas son
lana, 
o caña, 
o barro con techos de hoja de palmera, a veces.

Nuestra ropa
es una,
sin colores,
ni cortes ni formas, sin cinto... Incluso estamos desnudos, a veces.

Entonces,
por Dios, ¿por qué habéis venido hasta nosotros? ¿Os gustan, de verdad, las palmeras y el desierto? ¿Os gustan las casas de lana,

y nuestra ropa,
y el barro techado?

No nos queda,
a nosotros, los desollados, más que mostrar la blancura de los huesos.

No os damos, os rogamos...

Saadi Yousef, en ANTOLOGÍA MEDIO ORIENTE -16 Poetas- (Muestrario de Poesía; República Dominicana, 2008)

domingo

ARDER un poema de JORGE BOCCANERA

Cuando nos besamos trituramos un ángel.
Su última voluntad será nuestro deseo.
Tiempo habrá para escupir sus vidrios de colores,
su sombrero de plumas,
barajas manoseadas por tahúres y ahora
hay que hacerlo entrar,
ofrecerle licor (que él viene de morirse),
acercarle una silla (que lee en la oscuridad).
Dirá sus baratijas,
su forma de guiarnos al secreto de la vieja
estación.
Dirá que el vino está hecho de hojas secas,
que puede hacer un fuego con tu rostro y el mío.
(Ni un centavo de luz a su trabajo).
Cuando nos besamos desollamos un ángel,
un condenado a muerte que va a resucitar en
otras bocas.
No tengas lástima por él, sólo hay que hincar el
diente
y triturar al ángel.
Abrir tus piernas blancas y darle sepultura.


Jorge Boccanera.

miércoles

¿PARA QUÉ SIRVE UN POETA ESPAÑOL CONTEMPORÁNEO? de Rafael Calero Palma

ustedes me dirán
qué beneficios
nos ofrecen los poetas

Eladio Orta

Un poeta español contemporáneo puede ir al Informe Semanal o al Telediario para hablar, largo y tendido, sobre la muerte de otro poeta español contemporáneo.

Un poeta español contemporáneo puede apoyar en la campaña electoral al candidato a presidir el gobierno de España. Para ello hará uso de todos los recursos oratorios con los que ha sido bendecido, y aún más, si ello fuese necesario, con tal de que su candidato gane las elecciones.

Un poeta español contemporáneo puede publicar sus versos basura en columnas semanales, en revistas como Interviú o diarios como Público.

Un poeta español contemporáneo puede inyectarse en vena las obras completas de Federico García Lorca, sin exponerse a morir de sobredosis.

Un poeta español contemporáneo puede participar en congresos internacionales tanto con otros poetas españoles contemporáneos como de otra nacionalidades, tales como mexicanos, iraníes, jamaicanos, filipinos, marroquíes, etcétera, etcétera y comerse, allí, mutuamente, las pollas, hasta la extenuación.

Un poeta español contemporáneo puede escribir sesudos artículos en El País defendiendo el derecho inalienable de los obreros españoles contemporáneos a comprar en el Corte Inglés.

Un poeta español contemporáneo puede ser Ministro de Cultura de un gobierno socialdemócrata español contemporáneo y acabar recortando derechos sociales, como el que sale a pasear una mañana de domingo.

Un poeta español contemporáneo puede presentar un programa en la televisión, por ejemplo, en la televisión pública andaluza, porque en Andalucía a los poetas españoles contemporáneos se les trata como merecen.

Un poeta español contemporáneo puede escribir canciones protesta, siempre dentro de un orden, que está bien protestar pero sin pasarse.

Un poeta español contemporáneo puede, ya puestos, participar en la Vuelta Ciclista a España, aunque quede el último.

Un poeta español contemporáneo puede juntarse con otros poetas españoles contemporáneos y formar un jurado y una vez metidos en faena, ese jurado formado por un selecto grupo de poetas españoles contemporáneos puede otorgarle un premio a un amiguete, que para eso están los amiguetes.

Un poeta español contemporáneo puede ganar un premio literario de mucho prestigio convocado por una famosa marca de colonias, de refrescos, de quesos manchegos o de calamares en su tinta.

Un poeta español contemporáneo puede abonarse a las subvenciones de las administraciones culturales públicas y, de hecho, se abona.

Un poeta español contemporáneo puede firmar un manifiesto contra lo que sea, siempre y cuando su nombre figure en letras grandes y claras, y sea visible desde varios kilómetros a la redonda.

Un poeta español contemporáneo puede ser tertuliano de una emisora de radio e ir allí la tarde de los sábados y hablar bla, bla, bla sobre la guerra en Afganistán, la liga de fútbol, o el ku klux klan.

Un poeta español contemporáneo puede escribir sonetos (la modernidad está al alcance de los poetas españoles contemporáneos) sin que se los mande hacer Violante.

Un poeta español contemporáneo puede embolsarse cincuenta mil euros si, por obra y gracia del Ayuntamiento de Granada y de un jurado formado por sus correligionarios, gana el Premio Internacional de Poesía Federico García Lorca. Mientras tanto, ese mismo poeta español contemporáneo no dirá esta boca es mía porque en la ciudad de Granada ese mismo ayuntamiento cierre bibliotecas municipales.

Y es que, al fin y al cabo, un poeta español contemporáneo puede ser de gran utilidad para la sociedad española contemporánea.

Rafael Calero

en: http://mimargenizquierda.blogspot.com.es/

domingo

LOS BURÓCRATAS un poema de ROQUE DALTON

LOS BURÓCRATAS



Los burócratas nadan en un mar de aburrimiento tempestuoso.

Desde el horror de sus bostezos son los primeros asesinos de la ternura
terminan por enfermarse del hígado y mueren aferrados a los teléfonos
con los ojos amarillos fijos en el reloj.

Los burócratas tienen linda letra y se compran corbatas
sufren síncopes al comprobar que sus hijas se masturban
deben al sastre acaparan los bares
leen el Reader Digest y los poemas de amor de Neruda
asisten a la ópera italiana se persignan
firman los pliegos nítidos del anticomunismo
los hunde el adulterio se suicidan sin arrogancia
tienen fe en el deporte se avergüenzan
se avergüenzan a mares
de que su padre sea un carpintero.

ROQUE DALTON.

sábado

Un poema de JAIME SABINES

Amor mío, mi amor, amor hallado
de pronto en la ostra de la muerte.
Quiero comer contigo, estar, amar contigo,
quiero tocarte, verte.

Me lo digo, lo dicen en mi cuerpo
los hilos de mi sangre acostumbrada,
lo dice este dolor y mis zapatos
y mi boca y mi almohada.

Te quiero, amor, amor absurdamente,
tontamente, perdido, iluminado,
soñando rosas e inventando estrellas
y diciéndote adiós yendo a tu lado.

Te quiero desde el poste de la esquina,
desde la alfombra de ese cuarto a solas,
en las sábanas tibias de tu cuerpo
donde se duerme un agua de amapolas.

Cabellera del aire desvelado,
río de noche, platanar oscuro,
colmena ciega, amor desenterrado,
voy a seguir tus pasos hacia arriba,
de tus pies a tu muslo y tu costado.

Jaime Sabines

viernes

PRELUDIO, un poema de FORREST GANDER

Sobretodo estoy pensando en tu cuerpo
que ha corrido por mis dedos
como un ardiente río subterráneo

como un ardiente río subterráneo

para el que no hay hora, ni lenguaje,
ni tregua para este brillo fundido, ni música alguna

para la que no haya hora ni lenguaje

acaso una teoría y práctica del ir
vaciándose uno mismo por la boca-luz 

acaso una teoría y práctica del ir

pequeñas aves que disparan
a un cuervo invulnerable, quiero que me tomes

por el ángel del mundo que se sustrae

pequeñas aves que disparan
el origen del mundo cercado por andamiajes

hilados en una tela, un negativo,

el ángel del mundo que se sustrae
sus alas ardientes en el féretro del delta
  
sus alas ardientes en el féretro del delta 

quiero que me tomes por el cuervo invulnerable 
hilado en una tela, un negativo,

o el vello de tu pubis quebrándose en una trenza

que ha corrido por mis dedos 
el origen del mundo cercado por andamiajes

se vacía de la boca-luz

sobretodo estoy pensando en tu cuerpo
o en el vello de tu pubis quebrándose en una trenza

no hay treguas para este brillo fundido, ni música posible.


Forrest Gander