by Lisa Haney

miércoles

POR AHÍ EL MUNDO, un poema de Martina Brisac

Imagina un sumidero. 
Eso era mi corazón, 
un tremendo agujero negro. 
Nunca, jamás bastante. 
Por ahí tus manos, 
la cabeza, 
tus vísceras, 
todo tú y la infinitud de tu amor. 
Por ahí la casa, 
los electrodomésticos, los muebles, el edificio entero, 
avenidas, semáforos, palmeras, peatones.
Por ahí la ciudad,
ciento noventa y cuatro fronteras,
ochenta y tres mares,
cinco océanos, seis continentes.
Por ahí el mundo.
Por ahí el mundo que se atraganta
y que no cabe.

Y después silencio.
Un siglo de abstinencia y hambre.

Dime tú, qué hago ahora,
si me muestras un amor,
a mí, hija de la casta de los deformes,
y lo traes así, cerradito al puño,
protegido como un embrión en el vientre,
dime tú, qué hago ahora,
si desde aquí huelo
esa única y tierna gota de sangre,
y lloro
y tiemblo
y me alejo
tan muerta como llegué,
tan muerta como me fui,
de hambre.

Martina Brisac

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