by Lisa Haney

miércoles

Un poema de Felipe Zapico Alonso


La noche fue un ladrido de perros;
lenguas ásperas y gargantas roncas,
ideas mudas apelotonadas junto a las cejas
y el resquemor de un adiós rápido.
La ropa ovillada a los pies del sofá
inicia su llamada continua y martilleante;
es entonces, cuando los barrenderos arrastran sus pies contra
el alba
y
los pájaros comienzan a buscar las moscas,
el momento de vomitar silencioso en cualquier rincón de la
memoria.

 

2 comentarios:

  1. Gracias Jesús. Un saludo

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  2. Javier Gm20/10/11

    Sin sorry que valga, amigo. Otro, Zapi.

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